Los botones son los seres mas raros que yo he podido conocer en la vida, es la profesión mas deseada por todos en un hotel y que lo ejercen las personas a veces mas traída de los pelos. No tienen mayores responsabilidades solo deben estar pendientes de no confundir la maleta de una peluquera a la de un ejecutivo de negocios, le saben la vida tanto a los trabajadores como a los huéspedes, y no es para menos ellos deben saber a quien le llevan la maleta, pueden tener el horario mas cómodo del departamento de recepción, le dan sueldo fijo y de paso les dan propinas (a veces muy buenas) pero lo mas asombroso de todo es que de paso se quejan. Son como los niños quejones de recepcion que van a llorar al recepcionista de turno porque otros les están quitando las maletas (obvio por las propinas) y el recepcionista tiene que salir con correa en mano para hacer el respectivo reclamo para que dejen jugar a sus muchachos. Son las ante...