En mi nuevo trabajo he tenido ya varios reclamos, casi a diario cosa que me pone a pensar seriamente, que si me paro, que si me siento, que si me siento mal, que si me paro torcido en fin una cantidad algo alarmante para mi gusto ya que tantos detalles de postura me preocupa, siento que soy el jorobado de Notre Dame. Pero la ultima llamada de atención es la que mas a retumbado de manera personal, me exigen sonreír mas. Algo bastante peculiar ya que he pasado 8 horas (a veces hasta 12) de trabajo pensando como hacer para tener esa actitud durante tanto tiempo, tendré que preguntar alguna promotora a ver como se hace. Pero eso es lo de menos, el sonreír es algo que debe venir naturalmente, honestamente esto me ha hecho dar cuenta que los días que pasan he sonreído menos, en general, en mi vida, en la rutina, tengo mas fruncidos de cejas que dientes pelados, no he sabido como manejar todas esos inconvenientes que no son precisamente estimulantes, el despido injustifi...